Comentarios de la Bahía
Por Nayar Araiza López
Daniela Zeamay Sahagún entre la legalidad institucional y las resistencias a su importante posición
- La Síndico Municipal de Bahía de Banderas ha asumido un papel clave en la revisión jurídica y administrativa del Ayuntamiento, en medio de tensiones políticas y diferencias dentro del propio gobierno municipal
La doctora Daniela Zeamay Sahagún Flores, síndico municipal del Ayuntamiento de Bahía de Banderas, fue la única figura política que desde el inicio se la jugó en aquella contienda interna de las entonces “corcholatas” de AMLO. Incluso en Nayarit, mientras la mayoría se fue a la cargada con Adán Augusto López Hernández, entonces secretario de Gobernación, prácticamente nadie quería “entrarle” con quien hoy es Presidenta de la República, pues la “línea” política estatal estaba marcada a favor del exgobernador de Tabasco.
Fue en ese contexto cuando la doctora Daniela Sahagún recibió la invitación del equipo de Claudia Sheinbaum para coordinar su precampaña en Bahía de Banderas, con una participación política activa dentro de MORENA. No es cierto que no se haya reunido con ella; por supuesto que tuvieron encuentros durante sus visitas a Nayarit. Sin embargo, eso ya es parte del pasado. Actualmente, como síndico municipal, ocupa la posición más importante dentro del Ayuntamiento, después del presidente Héctor Santana García.
Ya lo he afirmado en este mismo espacio editorial y hoy lo reitero, que la Sindicatura, con base en la Ley Municipal para el Estado de Nayarit, es la representación legal del Ayuntamiento, responsable de vigilar el patrimonio municipal, la hacienda pública y la legalidad de los actos administrativos. Entre sus atribuciones destacan la defensa jurídica del municipio, la supervisión de bienes y recursos, así como la participación en la elaboración de reglamentos y acuerdos.
En ese marco legal, y en cumplimiento de las responsabilidades que le marca la ley, la doctora Daniela Zeamay ha brindado, en los hechos, un respaldo importante al presidente Héctor Santana García. Cuando devuelve contratos para su corrección, lo hace porque, al detectar posibles inconsistencias que podrían derivar en observaciones de la ASEN y la ASEF, tiene la obligación de subsanarlas.
También está de por medio su propia trayectoria política y profesional. Aunque esto genere inconformidades, sin ese proceso detallado y minucioso de revisión, que finalmente debe llevar su firma, varias dependencias no saldrían bien libradas, afectando incluso el proyecto político del alcalde rumbo a la gubernatura.

No obstante, el cumplimiento estricto de su función ha provocado molestias entre quienes aún no entienden que el “pragmatismo” del “paga primero y firma después” ya no tiene cabida en la administración pública, mucho menos en tiempos donde las leyes de transparencia y rendición de cuentas son cada vez más rigurosas, a través de contralorías y auditorías.
Por ello, varios funcionarios públicos y algunos regidores cercanos al equipo del presidente Héctor Santana, incluidos muchos “tóxicos” y aduladores, han cometido el error de boicotear políticamente a la síndico Daniela Zeamay Sahagún Flores, evidenciando una preocupante falta de oficio político, pese a la relevancia institucional de su cargo.
Los desencuentros que ha enfrentado la doctora Daniela como síndico dentro del Cabildo han tomado por sorpresa al alcalde Santana, derivados de una equivocada operación política del secretario del Ayuntamiento, Israel Santillán, quien debería cuidar las formas en el manejo de los distintos temas y garantizar que toda la información llegue oportunamente a la Sindicatura para sacar adelante contratos y asuntos jurídicos de la administración municipal. Eso también implica que algunos funcionarios le bajen tres rayitas a la soberbia con la que actúan hacia ella, porque, en los hechos, es su jefa inmediata después del Presidente Municipal.

La doctora Daniela Zeamay Sahagún Flores no es adversaria del Ayuntamiento; es parte fundamental de su Cabildo. Que tenga aspiraciones de convertirse en candidata a la Presidencia Municipal, al igual que otros funcionarios, es completamente normal en política. Considero que es una mujer con amplias posibilidades y serán su partido, MORENA, así como las encuestas, quienes definan la próxima candidatura a la alcaldía. No existe motivo para descalificarla. Si la candidatura será para hombre o mujer, lo determinarán su partido, la autoridad electoral y los tiempos políticos.
Pero hoy por hoy, Daniela Zeamay Sahagún está en medio entre la legalidad institucional y las resistencias a su importante posición, pero de ser mujer, es la figura mejor posicionada para contender por los guindas. Va.











