Héctor Santana rinde cuentas: entre programas sociales y obra pública, busca consolidar cercanía con la ciudadanía
*El presidente municipal coloca su sello en la gestión: resultados semanales que refuerzan su narrativa de gobierno trabajador y honesto
Bahía de Banderas, Nayarit.– En un ejercicio que ya se ha vuelto costumbre, el alcalde Héctor Santana presentó su Rendición de Cuentas semanal. Más allá de las cifras y programas, el acto refleja una estrategia política: mantener presencia constante, proyectar trabajo ininterrumpido y reforzar la imagen de un gobierno que escucha y actúa.

El edil dedicó buena parte de su mensaje a destacar la continuidad de los programas sociales. El Mercadito, las Jornadas de Salud, el Cine en tu Comunidad y la entrega de leche y pañales se han convertido en los estandartes de una administración que busca llegar a las familias con apoyos inmediatos. La puesta en marcha de Piso Firme, para erradicar los pisos de tierra en las viviendas, se presenta como una apuesta de dignificación que trasciende lo material: simboliza la intención de dar “suelo firme” a los hogares más vulnerables.
En el terreno de la infraestructura, el Bachetón y las obras de pavimentación en comunidades como Valle Dorado son el rostro visible de un municipio que se transforma desde lo cotidiano. Las calles reparadas y los drenajes sustituidos hablan de una gestión que, al menos en la narrativa oficial, no descuida lo básico.

El informe también se convirtió en vitrina para el deporte y la cultura. Atletas locales, escaramuzas y jóvenes talentos recibieron apoyos, en un claro guiño al orgullo comunitario y a la construcción de identidad regional. Lo mismo ocurrió con la designación de un niño como Embajador del Cuidado de los Animales, símbolo de que la política también puede revestirse de gestos emotivos y reconocimientos simbólicos.

Pero no todo es espectáculo social. La seguridad apareció como recordatorio de la otra cara de Bahía de Banderas: violencia familiar, robo de motocicletas y 77 llamadas de emergencia en una sola semana. Aunque se reportaron operativos y recuperación de unidades, las cifras evidencian que el reto es estructural y que las buenas intenciones no alcanzan para contener los índices delictivos.

En servicios públicos, los números fueron la carta de presentación: fugas reparadas, agua distribuida, toneladas de basura recolectadas, lámparas rehabilitadas y nuevas subestaciones eléctricas anunciadas. Cifras que suenan frías, pero que buscan transmitir eficiencia y orden en un municipio en crecimiento.
Detrás de cada cifra, programa o anuncio, se percibe el mensaje político: un alcalde que no se guarda los resultados para el cierre de año, sino que los entrega por entregas semanales, con la intención de que la gente lo vea presente y activo. Es una narrativa que lo coloca como un gobernante de proximidad, pero también como un político en campaña permanente por la legitimidad y la confianza ciudadana.
La Rendición de Cuentas de Héctor Santana no solo es un balance administrativo: es un acto político que busca instalar en la memoria colectiva la idea de que en Bahía de Banderas hay un gobierno que trabaja todos los días, que rinde cuentas y que no se esconde. En tiempos donde la confianza hacia los políticos es frágil, esa puede ser su mayor obra pública.











