Plumazo
Por Nayar Araiza López
Regidores bajo la lupa: que la rendición de cuentas sea pareja
- La transparencia no puede utilizarse como garrote político contra unos y como escudo de impunidad para otros
- Mientras los regidores reciben 63 mil para apoyo social, jueces y delegados no tienen un centavo y son quienes de verdad atienden a los ciudadanos
Algunos regidores de Bahía de Banderas exigen “investigar” el gasto destinado a los medios de comunicación. Dicho sea de paso, no hay mucho que descubrir, pues los contratos deben estar sustentados con las evidencias correspondientes, de otra manera no hay forma de que se pague, menos con la minuciosa observación que se hace en la sindicatura antes que proceda su traslado a la tesorería.
Sin embargo, bajo esa misma exigencia de transparencia, también deberían investigarlos a ellos. Ya quev sus supuestos comprobantes de «apoyos sociales», en algunos casos, no son más que copias de credenciales de elector. Incluso, al consultar a quienes aparecen como beneficiarios, algunos de ellos han afirmado categóricamente que no recibieron recurso alguno o que obtuvieron una cantidad menor a la reportada por los regidores.
Uno de los ediles, por ejemplo, Milton Martínez, tendría pendientes de comprobar 100 mil pesos y, aun así, pretende recibir más recursos. Otro, José León, maneja una camioneta de millón y medio, tiene un hotel y un autolavado, sus ingresos no empatan con sus bienes en apenas 2 años. Otro tiene observaciones de no comprobación de más de 500 mil pesos. Por únicamente mencionar 3 ejemplos.
La Contraloría Municipal debe llamarlos a cuentas, revisar cada expediente y establecer un mecanismo verdaderamente confiable para verificar si los 63 mil pesos asignados mensualmente a cada regidor se destinan, en efecto, al denominado “apoyo social”.
De no acreditarse plenamente la entrega de esos recursos, estaríamos ante una posible simulación y un uso indebido del dinero público. No basta presentar fotocopias de credenciales: se requieren recibos, firmas, fotografías, transferencias y testimonios que demuestren que los apoyos llegaron realmente a quienes los necesitaban.
Mientras tanto, jueces auxiliares y delegados municipales, que son quienes de verdad atienden directamente a los ciudadanos y enfrentan a diario los problemas de sus comunidades no reciben un solo centavo por ese concepto. Ellos deberían contar con mejores salarios y recursos para realizar una auténtica labor social. No los regidores.
La transparencia no puede utilizarse como garrote político contra unos y como escudo de impunidad para otros. Si los regidores quieren investigar, que investiguen; pero que también abran sus cuentas, comprueben cada peso y expliquen, con documentos en la mano, a quiénes entregaron esos 63 mil pesos mensuales. La rendición de cuentas debe ser pareja. Va