- Con un mensaje marcado por su historia personal, el edil anuncia que no se cobrarán permisos y se pondrá fin a abusos contra vendedores de la región
En un discurso cargado de emotividad y referencias a su propia historia de vida, el alcalde de Bahía de Banderas anunció una medida que transformará la dinámica de las fiestas patronales: los comerciantes locales no pagarán por vender y tendrán prioridad en la asignación de espacios.
Ante asistentes, el edil evocó recuerdos de infancia vinculados al trabajo y al esfuerzo familiar, describiendo jornadas largas y ventas que representaban el sustento diario. “Yo también le pedía a Dios que llegaran los clientes… y que no llegaran los inspectores”, expresó, al subrayar su cercanía con la realidad del comercio informal.

A partir de esa experiencia, aseguró que su administración no repetirá prácticas del pasado. “No más abusos, no más humillaciones. Aquí el comerciante se respeta”, afirmó.
La medida, dijo, tiene como objetivo recuperar el sentido comunitario de las festividades, privilegiando el trabajo de las familias locales. “El dinero que ganan es para sus hijos, para su casa, no para el gobierno”, puntualizó.
Con esta decisión, el gobierno municipal busca fortalecer la economía de los pequeños comerciantes y garantizar condiciones más justas durante una de las celebraciones más importantes del municipio.












