Nayar Araiza López

Docente Universitario y Columnista de Prensa

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Miguel Ángel Navarro gobierna entre amenazas en un Estado donde robar fue política pública

Comentarios de la Bahía
Por Nayar Araiza López

Miguel Ángel Navarro gobierna entre amenazas en un Estado donde robar fue política pública

  • Recuperar lo robado frente a intereses económicos y criminales

(Este texto no es IA)

Sin duda, Miguel Ángel Navarro Quintero rompió paradigmas y reglas no escritas del ejercicio del poder para poner al gobierno al servicio de la ciudadanía. Lo ha dicho y reiterado que ha recibido amenazas de muerte. Esto no es gratuito. La recuperación de terrenos de alta plusvalía en el sur de Compostela y en Bahía de Banderas tocó intereses profundos, tanto que el propio gobernador afirmó que, de haber anunciado con anticipación su estrategia para devolverle a Nayarit lo robado, “ya lo hubieran matado”, puesto que se afectaron intereses de “gente muy poderosa”, tanto empresarios, políticos y grupos delincuenciales.

En la reunión con la clase política estatal este 6 de enero, el mandatario estatal dio un informe pormenorizado de sus acciones, fue contundente frente a las críticas al Mega Operativo Nuevo Nayarit, que permitió recuperar activos valuados en millones de dólares, que en el pasado fueron vendidos de manera irregular y burda y “legalizados” por notarios corruptos. Un modus operandi propio de la mafia italiana “La Cosa Nostra”, esquema ampliamente explicado por el asesor jurídico del Gobierno, Gabriel Camarena, así como por la fiscal Ludmila Heredia.

Cabe subrayar que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, respaldó de manera explícita este operativo en su conferencia matutina del mismo 6 de enero, quien suscribió que en el caso de Nayarit, no se trata de “despojos”, como algunos medios han difundido, sino de la recuperación del patrimonio estatal apropiado ilegalmente. Por ello, la embestida mediática contra Navarro, financiada evidentemente por los “poderosos” afectados, está condenada al fracaso, más porque los recursos recuperados se invertirán en la reactivación económica de Nayarit y en fondear el nuevo esquema del Fondo de Pensiones y Jubilaciones del Estado.

En Nayarit, la herencia ha sido pesada, larga y profundamente injusta para la sociedad. Como lo dijo el propio gobernador Miguel Ángel Navarro, el Estado fue administrado de forma artesanal, con una recaudación precaria, registros manipulables y patrimonio público convertido en botín. Terrenos, edificios y hectáreas completas pasaron de patrimonio social a negocios privados al amparo del poder.

Así que recuperar ese patrimonio no ha sido fácil, ha implicado confrontar intereses económicos, políticos y delincuenciales. Pero era necesario, porque, al final, gobernar no es quedar bien, es hacerse cargo del desastre y no volver a provocarlo, blindar hacia el futuro. Y creo, entonces, que Miguel Ángel Navarro Quintero ha cumplido, pese a las duras críticas. Va.

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