• La síndica municipal de Bahía de Banderas, doctora Daniela Zeamay Sahagún Flores, afirmó que las decisiones de gobierno deben responder a las necesidades de la población y traducirse en beneficios concretos para las familias.
Sostuvo que actuar con integridad, respetar la ley y rendir cuentas son obligaciones de los servidores públicos, aun cuando sus decisiones no sean las más populares o enfrenten presiones políticas.
Bahía de Banderas, Nayarit.– La política, las leyes y las acciones de gobierno deben tener como propósito fundamental mejorar la calidad de vida de las personas, afirmó la doctora Daniela Zeamay Sahagún Flores, síndica municipal del XII Ayuntamiento de Bahía de Banderas, quien destacó que el ejercicio del servicio público exige responsabilidad, transparencia y decisiones apegadas a la legalidad.
En entrevista, la funcionaria municipal sostuvo que las autoridades deben colocar las necesidades de la ciudadanía en el centro de sus decisiones, escuchar sus planteamientos y convertir las demandas sociales en soluciones que tengan resultados tangibles para las familias.
“La política, las leyes y las acciones de gobierno deben servir para lo mismo: mejorar la vida de las personas”, expresó.
Sahagún Flores consideró que la responsabilidad de quienes desempeñan una función pública no debe medirse por sus discursos, sino por la capacidad de atender los problemas cotidianos de la población.
“El verdadero sentido del servicio público no está en los discursos, sino en los resultados que llegan a las familias”, puntualizó.
Hacer lo correcto, aunque no sea lo más popular
La síndica municipal señaló que el ejercicio de una responsabilidad pública implica tomar decisiones que no siempre generan aceptación, pero que deben estar sustentadas en la ley y en el interés colectivo.
“El verdadero acto de valentía es tomar una decisión que nadie más tiene que entender, pero con la que tú puedes vivir en paz”, manifestó.
Explicó que, en el servicio público, esa tranquilidad de conciencia debe surgir de actuar con integridad, respetar el marco legal y anteponer el bienestar ciudadano a los intereses personales o las presiones políticas.
“No siempre la decisión correcta es la más popular ni la que recibe más aplausos. Pero nuestra responsabilidad no es quedar bien con todos: es cumplir con la gente y responder con transparencia por nuestras decisiones”, sostuvo.
Daniela Sahagún enfatizó que ejercer una función pública requiere convicción para decidir y firmeza para sostener las determinaciones que se consideran correctas.
Los ciudadanos tienen derecho a conocer el destino de los recursos públicos
En materia de transparencia y rendición de cuentas, la síndica destacó que los asuntos de gobierno pertenecen a la ciudadanía, particularmente cuando involucran la administración y aplicación de recursos públicos.
“Los temas de gobierno son temas de los ciudadanos. Lo son porque los recursos públicos les pertenecen”, afirmó.
En ese sentido, consideró indispensable que las autoridades escuchen las necesidades de la población, expliquen cómo se invierten los recursos y respondan por los resultados de sus decisiones.
Subrayó que la transparencia no debe entenderse como una concesión de quienes gobiernan, sino como una obligación inherente al ejercicio de cualquier responsabilidad pública.
“Escuchar sus necesidades, explicar en qué se invierte y rendir cuentas no es una concesión: es una obligación”, expresó.
Finalmente, la doctora Daniela Zeamay Sahagún Flores reiteró que la participación ciudadana y la vigilancia sobre el ejercicio de los recursos son fundamentales para una administración pública responsable.
“Lo público es de todos. Y los ciudadanos tienen derecho a saber, a participar y a exigir resultados”, concluyó la síndica municipal de Bahía de Banderas.


