Por Nayar Araiza López
Héctor Santana, el efecto contrario
• La pregunta es simple, ¿MORENA cumplirá su promesa de que “el pueblo elige” o sucumbirá a la tentación del dedazo que tanto criticó?
Previo al proceso electoral del 2027, la cordura no se impuso dentro de MORENA, ya que lo que debiera ser un recorrido estatal en la supuesta “defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional”, se ha convertido en un “coliseo romano”, en donde corre la violencia digital en todas sus expresiones, a través de costosas y absurdas campañas negras para descalificar a los aspirantes.
Estas acciones han sido impulsadas y sugeridas por “consultores”, que ofertan sus “millonarios” servicios haciendo creer que moldearán las conciencias del electorado en favor de un personaje. Particularmente creo que la descalificación como estrategia ya no funciona, que incluye la compra de cientos de páginas hechas exprofeso para golpear, disfrazadas de medios de comunicación, inflados con “likes” y alcances comprados en granjas de bots. Únicamente la verdad expresada con lógica es la que convence al raciocinio humano, y estas campañas precisamente es de lo que carecen.
En este contexto sin duda alguna es a Héctor Santana García a quien más han golpeado, la guerra sucia en su contra supera ya a los señalamientos contra Geraldin Ponce que fueron la constante durante mucho tiempo; ha sido el propio aspirante a Coordinador Estatal de MORENA quien ha denunciado esta situación, en la que afirmó se han gastado millones de pesos para tratar de minar su posicionamiento. Aquí retomo las palabras en una entrevista de la propia alcaldesa con licencia de Tepic, cuando afirmó “nunca atacan al que va en segundo lugar”.
Cabe destacar, que en este escenario, ha sido totalmente en vano el llamado a la unidad de la dirigente nacional morenista Arianda Montiel así como de la Coordinadora de Procesos Internos Citlali Hernández, que recordemos se han reunido en más de una ocasión con los aspirantes de Nayarit, en donde presuntamente han acordado conducirse en un marco de respeto, este recomendación les “entró por una oreja y les salió por la otra”, ya que simplemente los ataques cibernéticos no cesaron, sino que se intensificaron en contra de Héctor Santana.
Ambas dirigentes de la nomenclatura morenista, acaban de declarar que las definiciones para designar a los Coordinadores estatales se darán a conocer hasta diciembre, pidiéndole a todos los aspirantes sigan trabajando porque el objetivo es la unidad y la consolidación de la transformación, pero contradictoriamente en Nayarit es de lo que más carece MORENA, de la “unidad partidista”, son una total “cena de negros”, que pienso no lograrán superar una vez definido el ganador o ganadora.
La intención ha sido clara desde que brotaron como hongos los ciberataques: minar la imagen de Héctor Santana García, sembrar sospechas y alterar la percepción pública de forma negativa en un momento políticamente crucial, ya que en todas las encuestas está como puntero rumbo al 2027, en primer o en segundo en lugar, pero siempre en la punta.
Pero la guerra sucia no salió como esperaban, nada más gastaron su dinero, -que no creo “sea de su bolsillo”- porque ha sucedido exactamente el efecto contrario, ya que, en lugar de debilitarlo indiscutiblemente han fortalecido la figura de Héctor Santana, las campañas negras hicieron que la opinión pública volteara a ver a un nuevo actor político estatal, quienes no lo conocían reflexionaron la causa del “porqué” tanto ataque, se dieron cuenta de sus resultados medibles y verificables como presidente en Bahía de Banderas. Aquí creo que a Santana le funcionó su estrategia de medios desde que encabezaba el gobierno.
Las multitudinarias reuniones y recorridos con grandes caravanas de personas en los municipios mostrándole su respaldo y simpatías, así como los resultados favorables en las mediciones de las diferentes encuestadoras lo confirman. Les guste o no, es Héctor Santana García quien encabeza la mayoría de las preferencias, un simple ejercicio con diferentes aplicaciones de inteligencia artificial, pidiéndole analice resultados de diferentes encuestadoras reconocidas, así como mediciones en redes sociales, arrojan al vallejano a la cabeza por encima de todos los aspirantes.
En este espacio editorial hemos señalado, que hay grupos de poder fáctico con interés en controlar el rumbo político de Nayarit, que ven en el alcalde de Bahía de Banderas un obstáculo real para sus aspiraciones. Héctor Santana es un fenómeno electoral que no se esperaban, un número en la ecuación que no estaba contemplado, por lo que en un momento se configuró como el blanco de ataques de quienes están detrás de esas campañas, “los de arriba” aquellos “ricos” y corruptos de “cuello blanco”, que ya hicieron tratos con una opción y que anhelan los negocios al amparo del poder político, particularmente en Bahía de Banderas porque la capital Tepic ya no da para más.
No se necesita “bola de cristal”, para comprender que en esta “contienda interna” morenista, -que oficialmente no hay tal-, quienes ya se sentían que estaban a la segura por la candidatura, no contaban que aparecería otro actor verdaderamente en competencia, esa es la razón del surgimiento de la guerra de descalificaciones. Y es lo que sucedió con Héctor Santana, pero esta vez, muy a pesar de la intensa campaña mediática en su contra, la estrategia no sólo falló, quedó expuesta, la especulación fue la evidencia ataques mal ejecutados.
Héctor Santana, en caso de no lograr la candidatura por el “tema de género” o porque “perdió” las encuestas, indiscutiblemente que lo van a necesitar. Bahía de Banderas, con su peso en la lista nominal, puede definir una elección a la gubernatura. Por supuesto que sí. Hay exgobernadores que ya perdieron en elecciones la capital Tepic y se recuperaron con los votos de Bahía de Banderas, por lo que ha sido una mala estrategia “estar mal con Santana”.
Al final, la pregunta es simple, ¿MORENA cumplirá su promesa de que “el pueblo elige” o sucumbirá a la tentación del dedazo que tanto criticó? Si la democracia se queda en discurso, la historia se repetirá y no será la primera vez que MORENA pierde un Estado o municipios importantes en el país. Pero si se la juegan en las encuestas, porqué temer a Héctor Santana, con su arrastre ganarían diputaciones, regidurías y presidencias, indiscutiblemente que ignorarlo sería un error político. Va.

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